domingo, 25 de octubre de 2015

Mi mente se pierde y no se arrepiente.

Una y otra vez he intentado normalizar mi existencia.
.
Una y otra vez he fracasado; no importa cuánto me esfuerce, no importa cuánto lo evite:
mi mente, extraña y divergente, se pierde y no se arrepiente.

Siempre amigo de los marginados, comprendido por unos pocos,
siempre hay un puesto con mi nombre en la barca de los locos.



Leonardo correa

©2014

No hay comentarios:

Publicar un comentario