El pezón depresivo.
Era un pobre pezón depresivo y llorón,
Vivía guardado sin ver la luz del sol.
Nadie lo quería tocar, ni chupar,
Por eso en las noches se ponía a llorar.
Vivía aburrido en un viejo brasier,
Ni manos, ni labios se acercaban a él.
Miraba con envidia a otros pezones,
Eran acariciados eran juguetones.
Con el paso del tiempo se fue marchitando,
Se fue envejeciendo, se fue arrugando,
Se fue envejeciendo, se fue arrugando,
Ahora no recuerda su última emoción,
Su última mordida, ha olvidado ser pezón.
Leonardo
©2015
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