domingo, 13 de diciembre de 2015

El reloj perturbado.

Era un reloj perturbado que no podía dar la hora,
Unas veces se creía teléfono y otras lavadora.
Sus números eran extraños y demasiado penosos,
Cuando alguien los miraba se ocultaban temerosos.

Sus manecillas sufrían parálisis permanente,
No avanzaban, ni retrocedían, solo vivían inertes.
En algunas ocasiones se tornaba agresivo,
Le gustaba morder las manos, era muy impulsivo.

Por eso en el manicomio lo tuvieron que internar,
Junto a otros relojes con crisis de personalidad.

Leonardo
©2015

No hay comentarios:

Publicar un comentario